"Hay hombres que luchan un dia y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles". Bertolt Brecht

lunes, 29 de enero de 2007

La más famosa foto del Che


POR MIREYA CASTAÑEDA —de Granma Internacional—

SÓLO dos negativos tomó al comandante Ernesto Guevara el fotógrafo Korda aquel algo frío marzo de 1960, en La Habana. Uno de ellos llegaría a convertirse en la más famosa foto del Che.
Apenas un año antes, con el triunfo de la Revolución, las calles son centro de la historia, y los fotógrafos testimonian los acontecimientos. Entre ellos Alberto Díaz —Korda— quien en el periódico Revolución publicaba importantes ensayos fotográficos.
Para captar los sucesos del momento y los jóvenes que los acometían, Korda —quien era ya un reconocido artista— utilizaba la luz natural, elemento básico en su carrera.

PROFESIÓN Y DESTINO

Muy asediado en estos momentos ante la noticia de la identificación de los restos del Guerrillero Heroico, y su traslado a Cuba, Korda no obstante accede a una conversación con GI.
Mis inicios en la fotografía pueden considerarse como parte de una novela rosa —dice en su apartamento del habanero reparto de Miramar— porque estuvieron marcados por el amor. “Tenía 16 años y naturalmente estaba enamorado. A Yolanda, mi primera novia y mi primera modelo, le hice esas fotos iniciales, con una Kodak 35”.
Pero lo fundamental, además del amor, era la atracción por la imagen, y aunque este hijo de un obrero ferroviario tuvo que desempeñarse en diversos oficios (fue contador, vendedor ambulante, investigador de mercado), uno de sus actos conscientes fue la compra de una cámara en una casa de empeños.
En la década del 50, junto a otro fotógrafo, crea un estudio, y es ahí donde surge el nombre Korda. “Cierto que tenía admiración por los cineastas húngaros Zoltan y Alexandr, pero lo pensé por la afinidad fonética con Kodak, entonces la más reconocida marca”.
Su arte se desarrolla, caracterizado siempre por el uso de la luz natural, en una especialización que hoy hace furor, la fotografía de modas y modelos, alcanzando renombre internacional.
Junto a esas fotos, Korda toma otras de evidente intención social. ¿Por qué y para qué si no era periodista? “Por la simple necesidad de captar esa imagen”.
Korda hace de la fotografía “una profesión y un destino”.

LA FOTO DEL CHE

La llegada de la Revolución —comenta Korda— da a la fotografía un sitio especial, es entonces cuando empieza su historia como género coherente, y los fotográfos logran fotos que mueven resortes en el espectador, y otras se convierten en íconos.
Fotógrafo de Revolución, Korda se encontraba en su labor durante los funerales de las víctimas del sabotaje al barco La Couvre en marzo de 1960.
Estaba a unos 8 ó 10 metros de la tribuna donde hablaba Fidel y tenía una cámara de lente semi-telefoto cuando me percato que el Che se acerca a la baranda, donde estaban Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, rememora Korda.
“El Che se había mantenido en un segundo plano. Se acerca a mirar el río de gente. Lo tengo en el objetivo, tiro uno y luego otro negativo, y en ese momento el Che se retira. Todo ocurrió en medio minuto.”
Cuando llega al periódico y revela, Korda piensa que es una buena foto del Che, pero Revolución no la publica entonces. Siete años más tarde —apunta— esa imagen alcanza otra dimensión.

LA FUERZA DE LA MIRADA DEL CHE

En el verano del 67 el editor italiano Giangiacomo Feltrinelli llega al estudio habanero de Korda. Lo ha enviado Haydée Santamaría, presidenta de la Casa de las Américas. Buscaba unas fotos del Che y Korda le obsequia dos copias de la foto tomada en 1960.
“En octubre muere el Che y Feltrinelli imprime mi foto en un cartel de un metro por 70. Se dice que vendió un millón de ejemplares en seis meses.”
La foto de Korda se convierte en mito. Impresiona por su hieratismo, con su chaqueta verde oliva cerrada, con su boina negra y la estrella dorada. “Se advierte en su mirada la cólera reconcentrada por aquellas muertes, hay una impactante fuerza en su expresión”.
Es la foto que se lleva a las manifestaciones, a las protestas, aparece publicada en cientos de artículos, en banderas, en posters.
Korda, quien posee unas 400-500 fotos del Che, viene realizando en los últimos años exposiciones para las cuales ha seleccionado unas 40. “He estado en Europa y América Latina. La más reciente es la de Argentina, en el Museo de la Recoleta, en Buenos Aires”.
A partir de septiembre —anuncia— comienzo un nuevo ciclo de exposiciones que me llevarán a Londres, Hamburgo, Berlín, Munich, Marsella, y a ciudades de Bélgica, Italia y Suiza. “En octubre tomaré parte en una gran muestra colectiva de fotógrafos cubanos, de fotografías del Che, que se montará en el Memorial José Martí, en la Plaza de la Revolución de La Habana.
La foto de Ernesto Che Guevara tomada por Korda y que él tituló Guerrillero Heroico es hoy en día una de las más famosas del mundo.

“Ignorancia y discriminación de la Justicia”


Por Pedro Lipcovich

EL CASO DE UN INMIGRANTE BOLIVIANO PRESO POR VENDER COCA EN MEDIO DE LOS RECLAMOS DE EVO

El gobierno de Evo Morales planteó al argentino y al Mercosur la libre comercialización de la coca. Pese a ello, en Lomas de Zamora, un inmigrante boliviano está preso desde hace un año por vender hojas de esa planta entre su comunidad. El debate legal en la Argentina.
El juez federal Carlos Ferreiro Pella, de Lomas de Zamora, mantiene preso desde marzo del año pasado a un ciudadano boliviano por el hecho de haber tenido, en su negocio de herboristería, hojas de coca destinadas a la práctica del coqueo. La detención –que fue solicitada por el fiscal Alberto Adrián María Gentili– fue cuestionada por la Federación Argentina de Colectividades, la cual destacó que “la hoja de coca no es cocaína”, señaló que “no había en el lugar ninguna otra materia prima para producir droga” y advirtió que “la ignorancia de la cultura de los inmigrantes que integran el territorio nacional o de los pueblos originarios genera una falta total de equidad”. Por su parte, la titular de Derechos de los Pueblos Indígenas en la Facultad de Derecho de la UBA advirtió que “el coqueo y la infusión de coca están legalmente permitidos en todo el territorio argentino” y comentó que “la coca es para los bolivianos como el mate para los uruguayos”.

Irineo Mora Sandi, de nacionalidad boliviana, tenía un negocio de herboristería en la calle Olimpo, de Lomas de Zamora, donde hay muchos comercios y funciona también una feria de comerciantes de ese origen. En marzo del año pasado, la policía irrumpió en varios de esos locales. Mora Sandi, entre otros muchos productos, vendía hojas de coca: fue detenido, y el juez Carlos Ferreiro Pella, titular del juzgado federal en lo Criminal y Correccional Nº 2, decidió procesarlo por infracción al art. 5º inciso a) de la Ley 23.737, según el cual “será reprimido con reclusión o prisión desde 4 a 15 años y multa de $ 225 a $ 18.750 el que sin autorización o con destino ilegítimo siembre o cultive o guarde semillas utilizables para producir estupefacientes, o materias primas, o elementos destinados a su producción o fabricación”.

La tenencia de hojas de coca no es en sí misma delito: el art. 15 de la misma ley establece que “la tenencia y el consumo de hojas de coca en su estado natural, destinado a la práctica del coqueo o masticación, o a su empleo como infusión, no será considerada como tenencia o consumo de estupefacientes”.

El argumento del juez Ferreiro Pella y del fiscal Gentili se basa en que, aunque tener hojas de coca no es delito, la hoja de coca es “materia prima” de la cocaína, lo cual justificaría que Mora Sandi esté preso desde marzo del año pasado. La Federación Argentina de Colectividades (FAC) –en una presentación suscripta por su vicepresidente, Gabriel Juricich– observa que “según datos obrantes en la causa, la cantidad total de hojas de coca que este ciudadano boliviano tenía en su comercio era de 5,4 kilos. Según los peritajes efectuados, esta cantidad sólo podría obtener 13,48 gramos de cocaína. El mismo informe pericial especifica que los adictos toleran más de diez gramos diarios de cocaína, de modo que con todo el material secuestrado tendríamos sólo la cantidad suficiente para un día de un adicto”.

Además, y centralmente, “las hojas de coca en sí no son cocaína: hay que tratar la hoja, separar los demás alcaloides de la cocaína y cristalizarla en una sal. Para hacer la pasta base hacen falta los siguientes precursores: petróleo o querosén, ácido sulfúrico y un álcali que puede ser cal, carbonato sódico o potasa. El proceso de secado puede durar varios días”, explica la FAC, y destaca que en el local de Mora Sandi “no había ninguna otra materia prima para producir droga”, destaca la FAC.

Según la presentación de la FAC, “no se ha tomado en cuenta la costumbre boliviana de consumo de estas hojas en su estado natural. La ignorancia de la cultura y la formación de los inmigrantes que integran el territorio nacional o de los pueblos originarios, más allá de generar una falta total de equidad, se transforman en focos de discriminación”. La Federación también observa que “la hoja de coca se ha llevado al ámbito internacinal de la mano del propio presidente de Bolivia, además de otros jefes de Estado que están comprendiendo y valorizando una cultura de siglos, que fue ocultada por los prejuicios y los negocios de la explotación de los centros de poder”.

Teodora Zamudio –profesora titular de Derechos de los Pueblos Indígenas en la Facultad de Derecho de la UBA– ratificó que “según el Código Penal, el coqueo y la infusión de coca están permitidos. Y hay jurisprudencia explicando que, si una persona puede mascar coca, para conseguirla necesita que alguien se la venda. Correspondería una reglamentación más clara de la ley, ya que, al no estar regulada su venta, no hay un control sanitario de la hoja de coca”.

En cuanto a la detención de Mora Sandi, “hay jurisprudencia aplicable: una persona que había entrado al país desde Bolivia llevando hojas de coca fue detenida por tráfico de estupefacientes: la Cámara dictaminó que no correspondía la detención porque no estaba ingresando ningún estupefaciente, no lo es la hoja de coca”, contó Zamudio.

La profesora de la UBA destacó que Mora Sandi “estaba vendiendo la hoja de coca a su propia colectividad, y el coqueo es una práctica de orden ritual: la coca es a los bolivianos lo que el mate a los uruguayos; más aún en realidad, porque remite a valores simbólicos ancestrales. En un orden más directo, el coqueo de los bolivianos en la Argentina es comparable con la conducta de los argentinos que, habiendo emigrado a otros continentes, toman mate”.

martes, 23 de enero de 2007

Porque Blogs?

Evita

En las elecciones generales de 1951 fue la primera vez que las mujeres pudieron presentarse como candidatas. Debido a su gran popularidad la presentación de la candidatura de Eva Perón era entonces un hecho inevitable. El movimiento obrero comprendió rápidamente que la candidatura de Evita al cargo de Vicepresidenta de la Nación, acompañando a Perón, significaba un fortalecimiento notable del sector sindical en el gobierno peronista. La audaz jugada desató una aguda lucha interna en el peronismo e intensas gestiones de los grupos de poder, en la que los sectores más conservadores presionaron fuertemente para evitarlo. Simultáneamente a este proceso Evita desarrolló un cancer de útero que acabaría con su vida en menos de un año.

En ese contexto el 22 de agosto de 1951 se produjo el Cabildo Abierto del Justicialismo convocado por la CGT. La reunión convocó a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras en la esquina de Belgrano y 9 de Julio y constituyó un hecho histórico fuera de lo común. En su transcurso los sindicatos le pidieron a Evita que aceptara la candidatura a Vicepresidente. Tanto Perón como Evita tomaron sucesivamente la palabra para sugerir que los cargos no eran importantes y que ya Evita ocupaba un lugar superior en la consideración de la población.

A medida que las palabras de Perón y Evita ponían de manifiesto las fuertes resistencias que despertaba su candidatura, la multitud empezó a exigirle a Evita que la aceptara allí mismo. Incluso en algún momento alguna voz en la multitud le exigió a Perón:
¡Deje hablar a la compañera Evita!
En un notable diálogo con la multitud, Eva Perón parecía vacilar y pidió cuatro días para pensar. La multitud gritó reiteradamente "No" y propuso una huelga general. Evita volvió a insistir varias veces, incluso llorando. Finalmente volvió a pedir dos horas, diciendo:
"Yo siempre haré lo que diga el Pueblo".
La multitud entendió esas palabras como un compromiso de Eva Perón de aceptar la candidatura. Sin embargo, nueve días después, Eva habló por radio para informar que había decidido renunciar a la candidatura. Ese momento es recordado por los simpatizantes del peronismo como Día del Renunciamiento.

El 17 de Octubre

Como Día de la Lealtad se conoce en la Argentina a la conmemoración anual del 17 de octubre de 1945, fecha en que se produjo en Buenos Aires una gran movilización obrera y sindical para exigir la liberación del coronel Juan Domingo Perón, detenido por el gobierno militar del que era parte como secretario de Trabajo.

Es considerado como el día de nacimiento del peronismo y uno de sus máximos símbolos, así como uno de los momentos más importantes de la historia del movimiento obrero argentino. Más allá del nombre dado por el Partido Justicialista, también es llamado Día de la Lealtad Peronista —la fecha no es un feriado nacional— y 17 de Octubre.

El Espejo de Palito

Espejito, Espejito quien es el mas bonito!!

Kirchner - La ESMA se transforma en museo

La Escuela de Suboficiales de Mecánica de la Armada (antes Escuela Superior de Mecánica de la Armada) es una de las dependencias de la Armada Argentina, destinada a la formación de suboficiales de esa fuerza en los aspectos mecánicos y de ingeniería de la navegación.

Desde 2005, instalada en la localidad bonaerense de Puerto Belgrano, a 28 km de Bahía Blanca (ciudad), su sede principal estuvo hasta fecha reciente ubicada en la esquina de Avenida del Libertador y Santiago Calzadilla en la ciudad de Buenos Aires. Cobró penosa fama por funcionar, durante la dictadura (1976-1983) autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, como centro clandestino de detención. Fue el más grande y activo de los centros, ocupando el casino de oficiales, por donde pasaron más de 5.000 detenidos desaparecidos.

Clausurado tras el retorno a la democracia, en 2004 se propuso convertirlo en un museo para recordar la represión, documentando el terrorismo de Estado, y un Archivo Nacional de la Memoria. La Ley Nº 1412 sancionada el 5 de agosto de ese año por la Legislatura porteña la destinó a conformar el "Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos".
Fuente Wikipedia